Archivo | diciembre, 2010

¡Nos vemos allí el próximo verano!

4 Dic

Vamos a ver, hemos hablado ya de varias cosas que hacer antes de morir, principalmente viajes. Es verdad, ¿qué mejor inversión que en conocer otras culturas, ciudades, gentes, sabores y olores? Pero, he aquí el kit de la cuestión, os recomendamos ir a EEUU, viajar por Europa, Asía, África… pero ¿y que pasa con lo nuestro? Apenas hemos recomendado viajar por nuestro país y eso no tiene perdón de Dios…

Por ello hoy os incitamos, recomendamos y casi casi que obligamos ir a Pamplona del 6 al 14 de Julio. Esta semana es sinónimo de fiesta, tradición, toros, adrenalina, buen comer y encierros, estos días son equivalencia también de verano, buen tiempo, cultura, sonrisas y diversión, y todo este conglomerado de adjetivos es sinónimo, efectivamente, de San Fermín.

Nuestra intención no es otra que poneros los dientes largos para que mañana mismo vayáis a una agencia a reservar los billetes para 2011 (no, no nos llevamos comisión si es lo que pensáis), pero ¿hay algo más emocionante que ver un encierro o presenciar el chupinazo desde la mismísima plaza del Ayuntamiento? Por favor, si viene gente de Australia ¿no vamos a ir nosotros que lo tenemos aquí mismito?.

 

La ciudad: Pamplona, en el mismo centro de la Comunidad Foral de Navarra. La fecha: del 6 al 14 de Julio. El objetivo: divertirse. Empecemos pues. La fiesta comienza el día 6 cuando a eso de las 12 de la mañana tiene lugar en la plaza del ayuntamiento el txupinazo (dícese de aquel cohete designado a dar el pistoletazo de salida de las fiestas). Una vez que este cohete hace ‘pim pam pum’ listo, miles de personas mezclan cánticos, bailes y música al grito de ¡VIVA SAN FERMIN!.

Un día en San Fermín comienza a las 8:00 A.M. con el encierro, una manada de toros, cabestros y personas recorren, en unos 2-3 minutos, las calles de Pamplona hasta llegar a la plaza. Después vámonos de pintxos mientras disfrutamos de los dantzaris, las verbenas y barracas. La hora de comer, en Pamplona se puede comer bien o muy bien, pues que mejor que un plato de chistorra y huevos, para recuperar fuerzas, como manda la tradición. Por la tarde, más y más fiesta, conocer gentes, norteamericanos, italianos, chinos, de todo vaya. Y llega la noche, y con ella la fiesta padre, Pamplona no duerme estos días, de aquí allá, de esta tasca a aquella, y así hasta caer rendido en cualquier sitio. No te dirán nada porque como ya se sabe, Pamplona es la ciudad sin ley.

Nuestra recomendación, hacer la reserva con tiempo o nos tememos que si de lo contrario se trata, os veréis obligados a dormir en un parque (aunque más de uno igualmente lo hará). Ir allí es fácil, autobús, avión o tren.

¿Os hemos convencido?, ¿os veis capacitados para pasarlo más que bien? Pues listo! Nos vemos por allí este próximo verano.

Laura Gallo y Marta Dochao

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